martes, 22 de mayo de 2012

No es nada en contra tuya.

Si pienso en tecnología, modernidad, vanguardia y jóvenes "in", pienso en crear un blog, tener Twitter, ser parte de Facebook, Google+, Flickr, Androids y cuanta palabra o concepto en inglés exista, pero...¿estaremos todos capacitados o lo suficientemente tecnologizados para ser "esclavos" de estas redes? No tengo nada en contra de Internet, ¿ah?, sólo que no me considero dentro de este grupo de jóvenes; si bien tengo Facebook y Twitter (bueno, y ahora por asuntos estudiantiles también soy bloggera), no me siento de manos atadas cuando no tengo posibilidad de Internet.  De hecho, soy de la generación de las bibliotecas, las fotocopias, los "Icarito" y las láminas para recortar, cuando había que hacer un trabajo para el colegio.
Y no me malentiendan. No es que esté en contra de la tecnología o Internet, pero es que creo que nos estamos volviendo una sociedad cómoda. No nos esforzamos demasiado en buscar alternativas que estén fuera de las redes. Ya casi no se ven gestos como escribirle una carta a un ser querido (ya eso es prehistórico); basta con un "toque" o un "Me Gusta" en alguna foto etiquetada o un RT para que todos sepan que me interesas... ¿?
¿No es eso un poco frío?
Ya no le encargamos al dueño del quiosco de la esquina ni diarios, ni revistas, ni suplememtos. ¿Pa' qué po? Si ahora podemos leer las noticias en Internet, sacar imágenes y recortes de la red e imprimirlas y podemos enterarnos de toda la farándula nacional e internacional a través de otros blogs.
Y ni decir del uso de las palabras, la redacción, ¡LA ORTOGRAFÍA! ¡¿qué nos pasó?! De un mensaje lleno de palabras aterciopeladas y letras escritas con delicadeza y esmero, de las cartas de nuestros abuelos, pasamos al descalabro de nuestra actual forma de comunicarnos: "Coo tai? yo =D me fue la rax n el examen! A q hora sali? Vamos a celebrar po wn! Ya o nos belmont! Tqm ctm! ;P"
¡WTF! (en alguna clase de ciber-idioma = ¿qué es esto?)
¿Se dan cuenta?
 Este es -lamentablemente- el legado que les estamos dejando a nuestros niños: frialdad, individualismo, comodidad... esas son las que a mí más me preocupan, pero sin duda, cada uno sabe cuál le hace más sentido.
Yo insisto; no tengo nada contra la modernidad, o la tecnología, es solo que siento que estamos avanzando a pasos agigantados hacia la era robótica, en donde no importarán los sentimientos, los placeres o los valores, sino solamente la eficiencia, la efectividad, la rápidez. Siento como si Futurama o Los Supersónicos fueran la visión de un futuro cercano... pero cercano, cercano. Casi a un clic de distancia.

por Lanilla.